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Carmina Llombart (@periodistadered)
Viernes, 18 de diciembre de 2015
CAMPAÑA KILO

Un pequeño gesto vale más que mil palabras

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Arroz, pasta, legumbres, aceite o leche. Son alimentos básicos pero de los que desgraciadamente muchas familias carecen. He ahí la razón de esta propuesta solidaria, una 'campaña' que al menos aliviará las necesidades de decenas de personas esta Navidad.

Un año más la Fundación Dasyc pone en marcha la campaña de Navidad de recogida de alimentos para familias valencianas en riesgo de exclusión social. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro que promueve el voluntariado, las actividades solidarias entre los jóvenes y realiza diferentes proyectos de cooperación en distintos lugares para mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos.

 

[Img #6461]Esta 'campaña kilo' comenzó el 9 de diciembre y terminará el próximo día 22. Consiste en recoger alimentos no perecederos para después repartirlos a familias de distintos barrios de Valencia como Malvarrosa, Cabañal, Nazaret, Trafalgar, Benimaclet y Orriols. 

 

A esta iniciativa se suman distintas asociaciones juveniles y clubs universitarios como Tetuán, colegios mayores como La Asunción y algunas empresas.

 

Ahora bien, esta campaña requiere tiempo. Un tiempo que en esta época para los universitarios es más valioso por la urgencia de entregar trabajos y la proximidad de los exámenes. Pero no es eso lo más importante. Angélica Cedeño, estudiante de Ciencias del Mar, ha decidido dedicar su tarde del jueves a la 'campaña kilo' y explica: "el tiempo que invierto viniendo no es tiempo perdido, porque se ayuda a llevar un poco de alegría a muchas familias esta Navidad". 

 

La puesta en práctica es muy sencilla. Simplemente se va a un supermercado y, tras obtener el permiso del encargado, se coge un carro para depositar los alimentos y se explica la iniciativa solidaria a las personas que entran.

 

Se empieza sin tener nada en el carro y poco a poco se va llenando, cada vez más rápido, pues la afluencia es mayor cuanto más avanzada es la tarde.  Al menos así lo vivió Angélica, que acudió ayer jueves a las 18 h. y a las 19.45 h. ya tenían un carro lleno y tuvieron que coger otro: "ver que mucha gente se implica para ayudar a los demás es muy satisfactorio". 

 

[Img #6561]

 

Es una experiencia en la que uno se sorprende más de una vez. Incluso las personas que no contestan o lo hacen de pasada cuando se les plantea la iniciativa, luego salen del supermercado con un paquete en la mano para colaborar. Muchas afirman que ya han participado en iniciativas similares, pero aún así suelen contribuir aunque sea con un kilo de arroz. Una pequeña anécdota que cuenta Angélica es la de un anciano que quería llevarse el carro lleno diciendo: "qué bien, que a mí me hace falta", entre broma y broma, a la salida de caja regaló tres paquetes de legumbres. 

 

Es entrañable ver la gran acogida de esta iniciativa, hasta las personas que alegan que van 'justitas' de dinero aportan su granito de arena . Algunos no se conforman con dar un kilo de legumbres o de pasta, sino que para endulzar la Navidad de esas familias necesitadas, regalan paquetes de turrón y polvorones. En la tarde de ayer también les sucedió que al explicarle a un hombre de habla inglesa la campaña al parecer no les entendió, pero al ver cómo muchos donaban alimentos, les dio cinco euros para comprar comida. 

 

Y es que es cierto, un pequeño gesto de generosidad vale más que mil palabras.

 

 

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